María Estrella de la Mañana | YOM KIPUR
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Yom Kipur-Día del Gran Perdón

¡Un increíble signo de Reparación

en la Sinagoga Santa María la Blanca de Toledo!

El sábado 15 de septiembre 2018 a las 19.30h en la sinagoga Santa María la Blanca un grupo de consagrados, católicos, miembros de La fraternidad María Estrella de la Mañana celebrarán la vigilia de oración por la fiesta judía del yom kipur, en signo de unidad y amor a Israel.

La vigilia es de acceso gratuito y dura unos 45 minutos, con la interpretación musical de nuevos poemas del hermano Abraham de la Cruz y proyección de algunas de sus obras. Este año el acto comenzará con la oración del Shemah Israel. Como cada año el hermano Abraham entonará el solemne canto del Kol Nidré, una parte de las letanías del oficio del perdón, “Slijot”, intercaladas con los cantos tradicionales de “Avinu Malkeinu” y “Ashiveinu”. Se finalizará con las danzas de Israel, al son del shofar.

En general, los asistentes suelen salir contagiados de este gozo, algunos incluso se suman a la Hora (danza típica de Israel). Participan todos aquellos que lo desean, Israelies que visitan la ciudad, turistas, gente de Madrid y toledanos, sacerdotes y religiosas. Algunos vienen de muy lejos, especialmente para la ocasión, otros vuelven pues han vivido un momento de paz y de alegría espiritual. En cierta ocasión nos han honrado eminentes miembros de la comunidad Judía, como p. e. la comunidad judía de Valencia e incluso el Embajador de Israel.

Sentido de la fiesta

Cuando el arrepentimiento nace del amor, el corazón vulnerable sale de su caparazón de acero; la mente, que buscaba aliviar el martilleo de la culpa, con intentos de justificar lo que no tiene razón de ser, se detiene por un momento. Entra la vida ¡por fin! fluye en apacibles lágrimas la oración. Las puertas del cielo se abren, dejan paso al que es anhelado desde el primer soplo. El despertar de abajo suscita el rocío de misericordia. La bendición puede bajar a nuestro mundo como respuesta a la ofrenda del corazón quebrantado y humillado que sólo desea reparar. Comienza la Geulah, la Redención que hace renacer el amor profanado y devuelve la hermosura a este mundo por el fruto de toda acción buena, por cada “mitzvah”.

La paz reconcilia lo que la desobediencia desgarró con el exilio de aquel armonioso jardín. La proyección del hombre, en este mundo desgajado, refleja su imagen y semejanza, su propia división interior. La desfiguración cae cual una máscara para dejar al desnudo el ser vulnerado, revestido de nuevo por aquella mirada de amor que le devuelve su semblante del Uno y Único que nos amó. Él permanece en eterno presente, primicia de eternidad. Él aguarda el regreso de sus hijos. Él es nuestro Padre y nuestro Rey “Avinu Malkeinu”.

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  Les esperamos pues deseándoles:

 

¡Jag Sameaj y Jatima tovah!

¡Feliz fiesta y que puedas tener un sello benevolente en el Libro de la Vida!

 

 

Las fiestas de otoño

El Yom ha Kipurim se inserta en el ciclo de las fiestas de otoño, 10 días después del Rosh ha Shanah-el año nuevo del calendario Judío que conmemora la creación de Adán, este año 5777.

Rosh ha Shanah-el año nuevo es el día en el que, según la Tradición, todos los hombres se presentan ante El Rey de Reyes de los Reyes con sus buenas y malas acciones. Durante los 10 días siguientes llamdos Yamim hanoraím-días tremendos, los hombres se disponen por medio de un profundo examen de conciencia que junto a la penitencia ayuda a volver-Teshuvah para vivir una verdadera conversión. Por ello, los judíos se suelen desear jatimah tovah­-“Que el Señor te conceda su sello favorable en el Libro de Vida” pues es el 10 de Tishri, el Yom Kipur-día de la expiación, cuando el Libro queda sellado.

Tres días después, del ayuno de Kipur, la fiesta toma una amplitud de 8 días más: en las solemnidades de Sukkot y Yom ha-shohevah, donde hombres y mujeres, ancianos y niños construyen cabañas, cantan, bailan, y actualizan la dependencia a la providencia de Dios, su protección durante los 40 años de Exodo en el Desierto, la acogida de los santos huéspedes-Ushpizim las cuatro especies etc… culmina en una explosión de alegría por Simja Torah-la Alegría de la Torah, en la que el Arak toma un cierto protagonismo para la embriaguez.

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