María Estrella de la Mañana | NUESTRO VIVIR COTIDIANO
72
page-template-default,page,page-id-72,page-child,parent-pageid-31,ajax_leftright,page_not_loaded,boxed,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

NUESTRO VIVIR COTIDIANO

 

 

HORARIO

6.15 Adoración del Santísimo.

La oración es nuestra respiración, pero es respiración de la Iglesia y para la Iglesia. Por eso debemos ver las horas de adoración como una necesidad vital y no como un mérito, y menos como facultativas, pues es el oxígeno del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Las primeras horas en común son el respirar de nuestro cuerpo fraterno, y es vocacional. 
(Regla de Vida p.70)

8.15 Desayuno en silencio.

8.30 Canto de Laudes

10.00 Santa Misa

Tiempo de trabajo

El trabajo se tiene que vivir como servicio de amor a los hermanos, bajo la mirada del Señor. (Regla de Vida p. 64)

13.20 Canto de Hora intermedia (Sexta)

13.30 Almuerzo

14:45 Exposición del Santísimo Sacramento.

Despues del almuerzo, se continúa con el tiempo de trabajo y cada hermano hace por turnos una hora más de Adoración al Santísimo.

17.35 Reserva del Santísimo Sacramento y Vísperas 
(a continuación merienda y recreación)

18:30 Lectio divina

La “lectio divina” y la lectura espiritual, los estudios, las enseñanzas, son ocasión de crecer en el conocimiento amoroso del Amado y de su Palabra, no para un saber, una ciencia asimilada intelectualmente, aunque sea bueno y necesario, sino por un saber de amor; como se quiere conocer al ser amado no solamente por su persona sino por sus modales, sus pensamientos, etc. y así evitar darle disgustos y poder complacerlo. 
(Regla de Vida p. 71)

20.20 Cena

Completas y Rosario de intercesión por el mundo.

22.30 Silencio total

Este es el “horario base” que se ajusta con pequeñas variaciones a las circunstancias concretas de cada casa de la Fraternidad, y durante el fin de semana el horario también varía un poco, incluyendo el viernes a las 19:15 la celebración, en signo de comunión y amor a Israel, de la entrada en el Shabbat.

*Con regularidad y en orden a vivir nuestro voto de pobreza, nos desplazamos al Mercado para solicitar la caridad de las buenas personas que allí trabajan y que de forma muy concreta proveen a nuestras necesidades de alimentación ; vivimos confiados a la Divina Providencia, y ésta pasa a través de muchas personas que nos ayudan con gran generosidad. ¡Qué Dios se lo pague y les bendiga!

“El ritmo del día debe conducir a unir la oración, el trabajo y la relación fraterna en un equilibrio de sentido común que permita la fidelidad a lo esencial, ser otros Cristo y otras María. Si bien la prioridad es la relación nupcial con el Señor, no es una exclusividad, tiene que desbordar y dar vida a todos los demás aspectos de la vida fraterna.”

(Regla de Vida p. 69)