Ofrecemos la posibilidad de venir a compartir nuestra vida durante unos días. No hay  hospederías independientes en nuestras casas, las personas que vienen se integran en nuestra vida comunitaria pudiendo participar de nuestro ritmo de oración y de vida, que es un oasis en medio de este mundo de ruido y prisas.

La Fraternidad asume la escucha y la dirección espiritual en la línea de San Juan de la Cruz.